Conozco personalmente a Guilhem Senges desde el año 2004, cuando él vivía en un taller de la calle Ramón y Cajal en el barrio de Gràcia de Barcelona. Actualmente se pueden ver dos muestras de Guilhem Senges, ambas en el barrio de Gràcia de Barcelona:
ATRACO TEMPORAL en la Galería Tagomago (c/ Santa Teresa, nº 3), hasta el 28 de enero.
GHOST RIDER Y OTROS FANTASMAS en l'Ateneu Roig (c/ Ciudad Real, nº 25), hasta el 25 de febrero.
–Guilhem, nunca te pregunté acerca de tu biografía (de dónde eres, tus estudios, y esa clase de cosas que forman parte de un curriculum académico y profesional pero que no es necesario conocer para ser amigo de alguien); así que mi primera pregunta de esta entrevista será pedirte que te presentes tú mismo.
–Hola Manuel –y todos los lectores–.
Para una rápida presentación mía, diría que nací en Orleans, pequeña ciudad del centro de Francia (1973) y crecí en Toulouse, mas al sur. Empecé los estudios de arquitectura en la misma ciudad, para seguirlos en Canadá (en Quebec) y acabarlos en París. La escuela de arquitectura de Toulouse, era -al menos en aquella época- una de las peores de Francia (menos el bar, que llevábamos con unos amigos, uno de los mejores seguramente), un intercambio universitario me permitió irme un año en Quebec y Montréal, donde aproveché de mi estatuto privilegiado de "visitante" para presentar trabajos más personales y más cercanos a la escultura que a la arquitectura "pura".
Pasaba mis días en el increíble taller de metal a disposición de los estudiantes, y mis noches en el laboratorio fotográfico de la misma universidad (¡¡te dejaban las llaves para poder trabajar de noche!!). Hice mis primeras piezas de metal en la adolescencia pero allí fueron mis primeros pasos en la magia del laboratorio fotográfico.
Mi vuelta a Francia me llevó a París, donde seguí y acabé la carrera, con un trabajo de más de un año sobre los búnkers del Atlántico, donde mezclé fotografía e intervención plástica.
Después de acabar con eso volví casi un año a Montreal -que me encantó-, haciendo pequeños curros y mucha fotografía, nocturna, disfrutando de la luz increíble que tiene la ciudad en invierno, y empecé a hacer mis primeras series fotográficas en color. Después organizaba inauguraciones callejeras, presentando las fotografías en los mismos sitios donde las había hecho unos días antes, fuera zona industrial o bosque "urbano".
Estoy en Barcelona desde 2001, voy y vengo con bastante frecuencia entre Francia y Catalunya (o donde se pueda..).
Continúo con mi producción tanto fotográfica como escultural. Las dos están muy vinculadas para mi.
–En algunas de nuestras conversaciones durante el año 2004 aparecía a menudo el tema de la cámara oscura.
En una exposición individual tuya en otoño de 2005, que si no me equivoco fue en La Báscula del barrio de La Ribera de Barcelona, mostrabas tu escultura de la Nube 21 junto a unas fotografías nocturnas de larga exposición, donde aparecía la citada Nube 21 en diferentes localizaciones. Para aquellas fotos utilizaste procedimientos 100% analógicos, con unas cámaras antiguas que reparabas y manipulabas tú mismo. ¿Podrías hablar acerca del proceso de trabajo que utilizaste en aquellas fotografías?
–Realicé la serie Nube 21 entre 2002 y 2005 más o menos -aunque las nubes siguen muy presentes en trabajos más recientes- . Es una serie en color, nocturna, con tiempos de exposición que van desde 15 segundos hasta media hora, en los cuales pongo en escena una nube en un entorno urbano que considero tiene algún elemento dramático.
La idea de estas "Nubes Artificiales" (así se llama la serie global del trabajo en torno a las nubes) fue la explosión de una fábrica química en Toulouse, en 2001, donde dicha fabrica, oficialmente de fertilizantes agrícolas pero muy ligada a la industria militar, hizo estallar la ciudad. Más de 30 muertos, ruinas, etc... La ciudad quedó incomunicada todo un día y yo, estando aquí en Barcelona, y conociendo la fábrica esa -vecina de un polvorín militar en activo, y de otra fábrica de supercarburantes para cohetes (espaciales y otros más chungos), todo eso a una distancia del centro de Toulouse similar a la de la FECSA aquí en San Adrián de Besós... Me veía la ciudad toda destruida, con mi familia y mis amigos allí... Menos mal que "solo" explotó una pequeña parte de AZF (propiedad de TOTAL, por cierto). Ocurrió el 21 de Septiembre del 2001 (de ahí la "Nube 21", correspondiendo también al siglo actual ), y todavía sigue el juicio, TOTAL niega el accidente y echa la culpa a un joven trabajador temporal, de origen marroquí, que murió ese dia. Llevaba cuatro calzoncillos, lo que para ellos le convertía en un terrorista suicida fundamentalista islámico (¡¡literalmente!!). Según declaró la novia del trabajador marroquí fallecido en el accidente, éste estaba acomplejado por tener poco culo... (¡¡puedes ver el nivel del debate judicial!)
El hecho es que poco después de la explosión, los habitantes tuvieron la suerte de poder admirar una bonita nube de color rosa atravesar la ciudad (de amoniaco según dicen).
La imagen esa se me quedó y me pareció un muy buen símbolo de lo que va ocuriendo cada día en el globo... Hablamos de cambios climáticos, y muchos de esos cambios los generan nubes artificiales que creamos nosotros, blancas o negras, a veces invisibles, que se generan desde mi propio coche hasta las sorpresas que nos da la industria nuclear, pasando por guerras, atentados, etc... La imagen pervertida de un elemento muy onírico y pacífico, como es una nube.
Así que empecé la serie en las ruinas cercanas a la explosión, unos meses después.
Construí unas nubes, de tela, de cartón, de metal, y las fotografié en estos entornos "traumatizados", con tiempos de exposición largos y jugando con la técnica del light-painting
("pintar con luz", con una antorcha eléctrica puedes añadir luz o colores durante el tiempo de exposición), que ya había utilizado en trabajos anteriores.
La instalación completa viene con esta escultura metálica de gran formato, que representa a una nube convulsiva y su lluvia de metal. Un cuento narra su historia mientras un pedal en el suelo permite al espectador activar un motor con dos electroimanes dentro de la nube, dando así convulsiones y truenos tremendos..
Así que la historia viene de eso, las fotografías son como testimonios imaginarios de las visitas de nubecitas contaminadas, víctimas y verdugos, deambulando en nuestros entornos contemporáneos, quizás para intentar entender lo que pasó.
Más que "antiguas" las cámaras son recicladas. Trabajo con estas cámaras desechables desde 1996 (ahora un poco antiguas sí que son, es verdad), y las transformo en herramientas de trabajo muy eficientes. Es un modelo que salió en esos años, con una lente de plástico de buena calidad y, sobretodo, gran angular (17mm) panorámico... Lo que para comprar una "profesional" de estas características suponía (y todavía supone) un presupuesto tremendo.
Aunque vendidas como "desechables", se pueden recargar muy fácilmente con cualquier en carrete blanco y negro o color, las abrí, las desmonté, las transformé según mis necesidades y... ¡todavía sigo trabajando con ellas!
Iba a las tiendas de fotografía y me las regalaban. Cuando un cliente traía una, se le sacaba el carrete de dentro y la cámara se podía reutilizar perfectamente. ¡Solo se habían hecho entre 30 y 40 fotos! Un poco corto para la vida de una cámara, ¿no? ¡Y siguen funcionando 15 años después!
–Tu muestra de la Galería Tagomago me parece la constatación de que ha habido una gran evolución en tu trabajo como fotógrafo. Utilizas diferentes recursos con una gran sencillez, una hábil truculencia y mucho sentido del humor. En algunas fotos recreas una especie de puesta en escena. Utilizas diferentes cámaras, hay una de ellas que es realmente sorprendente. Háblanos un poquito acerca de la FURGO-CÁMARA, venga...
–Mira, la FURGO-CÁMARA... ¿Sabes que tienes algo que ver tú en este proyecto, Manuel?
La utilización de estas cámaras desechables -al principio por falta de pasta, casi las escondia- me aparecio poco a poco también como un deseo por mi parte de entender realmente el proceso fotográfico, y aquí se une con la escultura. Yo fabricaba - por lo menos en parte - maquinas fotográficas. Era (y es) una sensación muy extraña la de fabricar un objeto pensado para fabricar algo tan irreal como lo es una imagen, no sé, me fascina.
En una de esas conversaciones que tuvimos, me mencionaste un libro y me lo trajiste unos días después: "El Conocimiento Secreto", de David Hockney, donde ilustra y analiza la utilización de herramientas ópticas - como la cámara oscura o la cámara clara - para mejorar de manera espectacular la nitidez del dibujo (del trazo) en muchos de los maestros de la pintura, desde el siglo XIV hasta el siglo XIX... Igualmente se utilizaba la cámara oscura en China y medio-oriente, hace miles de años.
Seguramente este libro fue un elemento que me convenció - explicándome también cómo hacerlo - para desarrollar lo de la FURGO-CAMARA... (así que gracias, Manuel).
El principio es muy sencillo: hacer un agujerito en un lateral de la furgo y crear en el interior un cuarto totalmente oscuro donde una pantalla recupera la imagen -invertida- proyectada a través del agujero. ¡Estás dentro de la furgo y estás dentro de una cámara! ¡¡El sueño de todo fotógrafo!!
Para mi es también una manera de seguir con un trabajo de tiempos de exposición largos, pero esta vez de día, pudiendo extenderse hasta varias horas, y crear este ambiente visual muy especial.
Las fotografías generadas llegan a formato hasta 200cm x 100cm, y la utilización de la furgo me permite también utilizarla para transportar material o esculturas grandes, que pongo en escena en el exterior y fotografío. "El Globo", cuya fotografía está presente en la Galeria Tagomago, hecho de madera reciclada, fue dejado en su pedestal y se quedó allí unos meses, hasta que desapareció de repente. Cuando los materiales no son contaminantes, me gusta dejar alguna escultura in situ, regalito artístico y anónimo para los caminantes. Hice una en un bosque en Francia, al lado de un camino, que se quedó más de un año (después no volví al sitio)...En Montreal también dejé algunas huellas en las paredes. De eso se trata, tiempo y huellas.
Cada vez más aúno la escultura con la fotografía, creando puestas en escena en miniatura o gigantes. La fotografía permite también eso, jugar con las perspectivas; un objeto pequeño puesto cerca del objetivo (o agujero) parecerá enorme en la fotografía, y viceversa... y ahora utilizo también internet... la serie "PIN-UPS" como "AMAZONAS" son fotografías estenopéicas, donde pongo en escena imágenes que recupero de internet, las imprimo y creo escenas que mezclan el principio de la cámara oscura -descubierta hace miles de años, mucho antes que la fotografía misma- y la piratería cibernética más cruda (imágenes de chicas desnudas pilladas de google).
Me encanta esta confusión temporal de dos sistemas de comunicación muy potentes que son la fotografía e internet; siempre, como dices, intentando darle un toque humorístico y (me gusta pensarlo) algo político...
La muestra en la Galería Tagomago reúne estas series y otros trabajos, todos de entre 2009 y 2011, a parte en la sala del fondo donde se pueden ver algunas fotos realizadas con las cámaras panorámicas, así como un vídeo (muy bien hecho, gracias a Carles y Patri) de la última sesión fotográfica con la furgo en Barcelona "Amazonas en Bcn" (12/2011).
(Hasta el 28 de enero en Gracia, C/ Sta Teresa, 3)
–En l'Ateneu Roig se pueden ver obras tuyas que muestran tu faceta de "reciclador de materiales". Desde mi punto de vista hay en tus trabajos un espíritu surrealista muy divertido e irreverente. Supongo que cada pieza tendrá su propia historia, y que de alguna manera viene determinada por los objetos que te vas encontrando. ¿Cómo es el proceso de elaboración de estas piezas?
–Mi primera primera obra reciclada la hice en 1991, tenía 18 años y la hice en el garaje de mis padres. Está en el Ateneu Roig. Es la "señorita" y allí empecé a descubrir que juntando unos elementos destinados a la basura, se podía crear una tercera entidad, con vida propia..Ahora le hice un marco nuevo (la expo estuvo en París este otoño) para que sea más elegante, pero sin ese marco es tal cual hace 20 años, el amor como el primer día, diría yo...
Desde entonces mi gran supermercado de material es la calle, los solares abandonados o las basuras repletas de tesoros. Algo de Diógenes tengo, me parece a mi...
La realización de estas piezas sería como el contrapunto a la fotografía. En esta ultima el proceso es muy lento, o muy largo, tiene algo de fantasmagórico y contemplativo; en la escultura suelo trabajar bastante rápido, es un acto de gestos, algo violento incluso (soldadura, taladros, clavos...). En general me dejo llevar por una idea global, que puede evolucionar según los materiales, los problemas, o las soluciones que se me presentan mientras lo hago.
Me gusta tu definición de mi trabajo como "surrealista"; para mi lo es también, y busco este momento donde el espectador tiene la sonrisa puesta mientras su mente intenta analizar el porqué, y a veces el cómo.
Soy de los que piensan que todo acto artístico es político, que aunque uno no quiera caer en conceptos artísticos que no interesan a nadie, el mero hecho de hacer algo ya es política, una afirmación de uno mismo en el mundo, así que intento añadirle un toque aún más personal y llegar a compartirlo. En el Ateneu Roig están presentadas piezas desde la señorita (1991) hasta otras más recientes.
–Estudiaste la carrera de Arquitectura. Creo recordar que trabajaste en Francia en la edificación de una casa con balas de paja como material constructivo. ¿Podrías explicarnos algo de tu faceta como arquitecto?
–Bueno, eso sería más bien mi faceta "pa comer". Tuve este encargo de casa de paja en el sur de Francia y fue una experiencia muy buena. Dibujé la casa y participé en la construcción, organizando talleres abiertos para que la gente viniera a ayudar y aprender. Vinieron gente de todas partes y estuvo muy bien compartir la experiencia.
Lo de la construcción ecológica tiene la ventaja de que los materiales te pueden salir bien baratos, y mucho más eficientes que los propuestos por la industria.
Pero es una aventura larga, larga... Si tuviera que construir otra casa... ¡¡ojalá fuera la mía!!
Desarrollé mi faceta de arquitecto en trabajos diversos, desde paleta hasta reformas, herrería, etc...
¡¡En la escuela de Toulouse nunca nos enseñaron a montar una pared!! Ni tocamos un ladrillo, y dibujábamos edificios de presupuestos milionarios, ¡que tontería! Así que empecé a trabajar de paleta y aprendí poco a poco.
El oficio de arquitecto me permite saber si algo se va a caer, o no (me parece una cosa bastante buena, muy útil también en escultura), y la artesanía el saber hacer, para mi algo esencial para cualquier proyecto..
Jamás pisé el suelo de una agencia de arquitectura para trabajar.
–¿Qué nuevos proyectos tienes en mente para este 2012?
–Muchos, como siempre...
En el Ateneu Roig se puede también ver una cámara oscura gigante (en este caso con una lente (un vidrio de gafas) donde se proyecta la instalación "GHOST RIDER", una motocicleta de 1957, colgada del revés, a la cual cambié las ruedas por unas nubes de metal.
En la imagen proyectada dentro de la cámara la motocicleta aparece del derecho (al revés del revés) y las cuerdas que la mantienen del techo parecen sujetarla del suelo como si la moto estuviera flotando en los aires, con sus ruedas de nubes...
En este mundo, donde cada cual devora millones de imágenes de todo tipo, trucadas o no, me gusta este juego del doble significado que puede transmitir una fotografia.
Eso se encuentra también en las escenas fotográficas expuestas en la galeria Tagomago.
Una imagen estenopéica produciendo un negativo; cuando expones una imagen ya negativa,
esta aparecerá positiva en la fotografía. Entonces... ¿es negativo o es positivo?
Quizás parezca un poco lío presentado así, pero esto es una línea actual de mi trabajo fotográfico.
(Gracias a Eduardo Galeano y su "Escuela del mundo al revés").
¡Esto y la voluntad de desarrollar más las intervenciones exteriores –escultura y foto– hacen que espere un 2012 con muchas posibilidades (y lo deseo para todos)!
Ah... y también estoy buscando un nuevo local/taller en Barcelona (con patio) por si sabéis de alguno.
Autor: Manuel del Carmelo | Posteado: 23/01/2012 | Sección: Arte